Leon Peralta – Referente de la Lucha Olímpica en Chile

Hoy visitamos a una de las figuras más importantes de la lucha olímpica en Chile: Leon Peralta. Nos recibió en su gimnasio, El Club del Círculo ECDC, ubicado en el Parque Titanium, para concedernos una entrevista para el sitio web de Grapplineros.
Y, de paso, aprovecharemos de participar en un treino con él para conocer su metodología, su visión como formador y compartir con sus alumnos.

Leon, ¿cómo estás?
— Bien, muchas gracias Héctor por esta invitación.

Cuéntanos, ¿cuántos años llevas en la lucha olímpica?
— Bueno, ya son 15 o 16 años aproximadamente. Yo partí a los 18 años, si no me equivoco. Estaba metido en el mundo del MMA. Me vine a estudiar a Santiago porque soy de Chiloé, y ahí quise meterme a entrenar para perfeccionarme como peleador profesional, que en ese momento era mi sueño. Pero al final me terminé enamorando de la lucha. Vi que había un espacio para mí, me enamoré de la disciplina y me quedé ahí al 100%, compitiendo hasta el 2023 aproximadamente, full dedicado.

¿Dónde fueron tus inicios? ¿Quién fue tu formador?
— Bueno, mi primer profe fue Juan Carlos Miranda, en la selección. En ese tiempo no había muchos lugares donde entrenar, y lo encontré en el Centro de Entrenamiento Olímpico. Juan estaba a cargo de la selección juvenil. Yo era un poco más grande, pero me aceptó, y ahí fueron mis inicios. Él fue mi primer profesor y lo recuerdo con mucho cariño.

De tu época como competidor, ¿qué experiencias y recuerdos guardas?
— Bueno, como me retiré hace poco —el 2023— todavía tengo los recuerdos muy vivos. Todavía tengo el bichito, todavía tengo ganas de competir. Una de las dificultades fue que partí muy tarde y no había niveles; uno empieza enfrentándose con gente mucho más avanzada. Entonces los primeros años fueron duros: porrazos y porrazos, hasta que pude meterme en cierto nivel y lograr ser competitivo en el circuito panamericano, que era lo más duro a nivel internacional. Llegué a disputar medallas, pero nunca obtuve una en panamericanos porque el nivel era durísimo. Pasar de poca experiencia a luchar con gente de muchos años fue lo más complejo.

¿Cuál fue tu combate más significativo en tu carrera?
— (Entre risas) Bueno, sin lugar a dudas, porque está en internet. Fue cuando en el Torneo Cerro Pelado le gané el bronce a un cubano en su casa. Fue significativo porque después fuimos a la playa, y la gente me vio y me reconoció. Me dijeron: “Oye, te vi en la tele, luchaste; celebra con nosotros”. Ganar de visita en una cuna de la lucha como es Cuba fue muy impactante. Que la gente del lugar te reconozca es fuerte.

¿Cómo ha sido tu transición de competidor a formador?
— Bueno, todavía estoy en transición. Al principio fue difícil sacarme el chip competitivo. Le exigía demasiado a la gente. Pero con el tiempo te das cuenta de que muchos vienen porque les gusta la lucha, porque buscan otras cosas a través del deporte. Algunos se interesan y terminan compitiendo, pero eso se va dando. En lo laboral ha sido partir de cero, porque como tú sabes, hay muy poca gente que practica lucha. Entonces hay que encantar a la gente, lograr que se enamore del deporte. Esa es la dificultad. Es un deporte poco conocido, aunque gracias a los daguestaníes, a la UFC y a la evolución del jiujitsu, ahora la gente quiere aprender. Igual hay pocos lugares.

¿Qué crees que le falta a la lucha olímpica para ser tan conocida como el jiujitsu?
— Creo que es difícil separar el alto rendimiento de la lucha. Se da esta idea de que si haces lucha tienes que competir, ser campeón olímpico o mundial. Pero hay gente que entra, como yo ahora retirado, en la categoría de “guerreros de fin de semana”. Y creo que eso el jiujitsu lo hace muy bien: tiene competencias para todos los niveles y experiencias. Para masificar el deporte habría que separarlo del alto rendimiento y crear torneos recreativos o por niveles. En jiujitsu hay categorías por tiempo de práctica; en lucha no. De repente tengo un muchacho con un año de experiencia y en un nacional debe enfrentarse con alguien como Franco Gatica, que lleva toda una vida. No pierdo la fe, si seguimos trabajando algo se puede lograr, pero la brecha es grande.

Desde tu mirada de coach, ¿algún alumno con proyección?
— Depende del nivel. Por ejemplo, está Tomás Silva, que ha estado en las tres últimas finales nacionales de este año. También está Esteban Peñaloza, que tiene mucha pasta. Ha competido en un par de nacionales; en el último se lesionó. Tiene grandes proyecciones, pero no quiero presionarlo, porque lo que más me importa es que ame el deporte. La lucha es dura, muy exigente, y si uno quiere lograr cosas, más dura aún. Como me dijo un antiguo entrenador: lo importante es que amen el deporte. En este momento me preocupo de eso: que les guste la lucha, que disfruten entrenar, que estén dispuestos a mojar la camiseta.

¿Qué le dirías a un niño que recién empieza en la lucha olímpica?
— Que se entretenga, que lo disfrute. Que lo haga porque va a encontrar amigos y porque es entretenido. Si le quitamos la presión de competir y de ser el mejor, la experiencia es más enriquecedora. Si tiene dones y quiere competir, genial. Si no, que lo haga porque le gusta.

Leon Peralta en tres palabras.
— Mmm… (risas) Podría ser: coach, grappler y líder. Más que palabras, son conceptos.

¿Cuántos planetas tendrían que alinearse para tener a Leon Peralta en un supermatch de lucha olímpica? ¿Y con quién te gustaría disputarlo?
— No, no tiene que alinearse ningún planeta. Mientras esté sano, siempre estoy dispuesto. ¿Con quién? En lucha olímpica… Pipo Chape o Jonah Nogi, cualquiera de ellos.

¿Qué sonaba en los audífonos de Leon Peralta antes de entrar al colchón?
Life Is Life, de Opus. La canción de Maradona.

Para terminar, ¿cómo motivarías a los niños a practicar lucha?
— Lo que dije antes: que sea entretenido. Sacar la idea de “yo soy el perro grande y tú el chico”. Que sea algo agradable. También motivaría mucho a los papás, para que vean el valor que entrega la lucha. Es un deporte que te enriquece como persona: esfuerzo, actitud, entender qué podemos controlar y qué no. Es una herramienta potente para formar gente.

Agradecemos profundamente a Leon Peralta por su tiempo, su disposición y su apertura para compartir su historia, su visión y su pasión por la lucha olímpica.
Ahora, con la entrevista concluida, nos alistamos para disfrutar un treino con él y experimentar de primera mano el nivel, la energía y el espíritu que transmite en cada clase.

Gracias, Leon. ¡Nos vemos en el colchón!

1 comentario en “Leon Peralta – Referente de la Lucha Olímpica en Chile”

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