Teiwaz y Glima

Danzando con los Dioses: Lucha vikinga, un legado ancestral

En las profundidades de la historia, donde los mitos se entrelazan con la realidad, encontramos las raíces de la lucha nórdica. Artes marciales que trascendieron más allá de la mera confrontación física, convirtiéndose en un puente entre el hombre y los dioses, entre el mundo terrenal y los reinos místicos. El Teiwaz y el Glima, dos expresiones de este ancestral legado, nos invitan a sumergirnos en un universo donde la fuerza y la espiritualidad se funden en una danza milenaria.

La primera introducción a la lucha vikinga se encuentra en el mito del viaje de Thor a Utgard Loki, tal como se cuenta en la antigua poesía vikinga del siglo IX, de Bragi Hinn Gamli Boddason (790-850) y Kveldúlfr Bjálfason (820-878), ambos de ascendencia noruega.

El combate de lucha de Thor es un momento destacado en esta historia, y se menciona el nombre de una técnica.
El manuscrito más antiguo que menciona este mito es la Edda prosaica , escrita por Snorri Sturluson (1178-1241), un historiador islandés. Según el Codex Upsaliensis , del siglo XIV, la Edda de Snorri es de alrededor de 1220. En el mito nórdico, el dios del trueno Thor tiene un combate de lucha libre con una anciana llamada Elli, que significa «vejez». Se la describe como una luchadora experimentada y se dice que ha derrotado a hombres más fuertes que Thor. Elli usa técnicas de lanzamiento llamadas bragð , contra los pies de Thor. Cuando Thor comienza a perder el equilibrio, Elli intenta derrotarlo con un lanzamiento muy fuerte llamado sviptingar .
Thor cae sobre una rodilla y, al tocar el suelo con ella, el juez Utgard Loki da por finalizada la pelea y les ordena que se detengan. Sabemos que se trataba de una lucha de pie, por el hecho de que la lucha se perdía cuando cualquier cosa que no fueran los pies tocaba el suelo. Esto también nos indica que había reglas y que la lucha era también un deporte/juego.
A los vikingos les encantaban todo tipo de deportes, pero el deporte más popular en la época vikinga de Escandinavia era, con diferencia, la lucha libre (glima). era tan importante en la sociedad de la época vikinga que su dios más popular, Thor, también era el dios de la lucha.

La práctica de estas artes marciales no se limita al entrenamiento físico. Los practicantes de Teiwaz y Glima suelen profundizar en el estudio de las sagas nórdicas, las runas y la mitología vikinga. Las runas, esos antiguos símbolos llenos de significado, eran utilizadas como herramientas de adivinación y como medio de comunicación con los dioses. Los luchadores nórdicos veían en las runas una fuente de inspiración y sabiduría, y las utilizaban para conectar con las fuerzas de la naturaleza y los poderes del cosmos.

En la actualidad, el Teiwaz y el Glima han experimentado un resurgimiento, atrayendo a un número creciente de practicantes en todo el mundo. Los gimnasios y clubes dedicados a estas disciplinas ofrecen un espacio donde los amantes de las artes marciales pueden entrenar, aprender y compartir su pasión por la cultura nórdica.

La práctica de la lucha nórdica no solo ofrece beneficios físicos, sino también mentales y espirituales. A través del entrenamiento, los practicantes desarrollan fuerza, flexibilidad, coordinación y resistencia. Pero más allá de los beneficios físicos, la lucha nórdica proporciona una herramienta para el crecimiento personal, fomentando la disciplina, la perseverancia y la confianza en uno mismo.

Al practicar Teiwaz o Glima, nos conectamos con una tradición milenaria que nos invita a explorar las profundidades de nuestro ser. Nos recuerda que dentro de cada uno de nosotros habita un guerrero, un espíritu indómito que anhela libertad y aventura. Al igual que los antiguos vikingos, podemos encontrar nuestra fuerza interior y enfrentarnos a los desafíos de la vida con valentía y determinación.

El Teiwaz y el Glima son mucho más que simples artes marciales. Son expresiones de un legado cultural que nos conecta con nuestras raíces y nos invita a explorar las dimensiones más profundas de nuestra humanidad. Al practicar estas disciplinas, honramos la memoria de nuestros antepasados y nos unimos a una comunidad global de personas que buscan la excelencia y la conexión espiritual, en Chile es posible practicar estas disciplinas en la escuela Teiwaz, a cargo del Athil Sergio Gutierrez, quien junto a su escuela nos fueron a representar como pais al mundial de la disciplina , llevado a cabo el pasado año 2024 en costa rica trayendo consigo 2 medallas de Plata y un bronce, en un tremendo logro deportivo para nuestro país y para el mundo de Grappling en general.

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